dijous, 26 d’abril de 2007

Sangre para todos

Esta técnica permite potencialmente la transformación de los grupos A, B y AB en el grupo O negativo, que puede transferirse con seguridad a cualquier paciente.
Este método, que emplea unas enzimas recientemente descubiertas, podría aliviar la escasez en las donaciones de sangre para transfusión.
El trabajo, realizado por la Universidad de Copenhague, aparece publicado en la revista Nature Biotechnology.

Emplear sangre incompatible durante una transfusión, puede poner la vida de un paciente en peligro.
Las células sanguíneas de las personas con grupo A y B contienen una de las dos clases diferentes de moléculas de azúcar - conocidas como antígenos - que pueden provocar una respuesta del sistema inmune.
Las personas con la clase AB tienen ambos tipos de molécula, mientras que los que pertenecen al grupo O no poseen ninguna.
Las personas producen anticuerpos contra los antígenos de los que carecen.
Esto significa que los grupos A, B y AB solo pueden darse en transfusión a las personas con sangre compatible, mientras que el grupo O - al tener Rh negativo - puede suministrarse a cualquier persona.
Esta nueva técnica funciona empleando unas enzimas bacteriales que eliminan las moléculas de azúcar de la superficie de los glóbulos rojos.
Tras una búsqueda de 2.500 hongos y bacterias, los investigadores descubrieron dos bacterias - Elizabethkingia meningosepticum y Bacterioides fragilis - que contienen enzimas potencialmente útiles.
Descubrieron que las enzimas de ambas bacterias eran capaces de eiliminar los antígenos de los glóbulos rojos tanto del tipo A y B.
Un antígeno es cualquier sustancia capaz de provocar una reacción de nuestro sistema inmunitario, y si a alguien se le inyecta sangre del grupo que no le corresponde su cuerpo reaccionará contra los antígenos desconocidos, lo que puede tener consecuencias graves como una hemólisis, anemia, fallo renal, shock, o incluso la muerte.